De verdad quieres ser profesional en proyectos… o solo estás “mejorando un poco” cuando tienes tiempo?
- Ma. Eugenia González

- hace 1 día
- 3 Min. de lectura

Vivimos en una época que en ocasiones me incomoda un poco más de lo que quisiera: re-estructuras, recortes, IA y automatización que cambian el proceso y terminan en ajustes estratégicos inesperados.
Hoy puedes estar liderando un proyecto clave… y mañana tu área puede desaparecer. La semana pasada, tomando café con una amiga, me compartió que en su empresa, una transnacional de la industria automotriz, despidieron a 300 de 500 de su división.
Y entonces le surgió una pregunta que sinceramente no se había planteado en los 10 felices años que lleva en su organización, y que creo que todos debemos tener presente:
Si mañana la empresa cambia de rumbo… ¿mi perfil está blindado o depende del contexto?
La diferencia entre tener experiencia… y tener respaldo
Muchos profesionales con años gestionando proyectos creen que su experiencia los protege. En entornos estables, ser PMP y utilizar las herramientas de project management es una ventaja. En entornos inciertos, es una estrategia.
Pero el mercado no solo evalúa lo que has hecho. Para empezar a platicar, evalúa lo verificable, qué tan validado, estructurado y transferible es tu conocimiento.
Ahí es donde el PMP marca una diferencia. No es solo una certificación. En realidad es:
Un estándar internacional que valida tu capacidad de dar resultados en proyectos.
Un lenguaje común que te abre puertas globalmente.
Un diferenciador real en procesos de selección.
Un mensaje claro al mercado: sé gestionar bajo metodología, no por intuición.
Es por eso que reitero, en entornos estables, el PMP es una ventaja. En entornos inciertos, es una estrategia.
Error o ingenuidad: creer que “algún día” será buen momento
Muchos profesionales posponen su preparación porque:
“Ahorita tengo mucho trabajo”
“Primero voy a terminar este proyecto”
“Más adelante, cuando esté más tranquilo”
Pero la estabilidad no avisa cuando se va.
He visto profesionales brillantes quedarse fuera de una re-estructura simplemente porque, frente a otros candidatos, no tenían el respaldo formal.
No era falta de talento. Era falta de validación estratégica y de capacidad de generar sistemas de trabajo que den resultados.
Prepararte para el PMP no es solo estudiar. Es diseñar tu siguiente nivel.
Aquí hay algo que debemos decir sin rodeos: El PMP no se aprueba viendo videos cuando tienes tiempo libre.
No es un curso más. Es un proceso profesional de preparación.
Es la diferencia entre:
Salir a correr 5 km cuando tienes ganas…
O entrenar con disciplina para un maratón.
Y sí, cualquiera puede lograrlo. Pero no cualquiera se compromete.
¿Está al alcance de todos?
Hace poco un cliente me hizo esta pregunta: Maru, ¿ser PMP está al alcance de todos? Y con toda seguridad me atrevo a afirmarlo:
El PMP está al alcance de quien realmente DECIDE mejorar su situación.
No es para genios. Es para disciplinados y comprometidos. No es para quienes “lo están pensando”, o creen que su experiencia o entusiasmo es suficiente para hacer cumplir su palabra en proyectos. Es para quienes entienden que el entorno no garantiza nada.
Y hay algo más que debes considerar: el examen está por cambiar en julio 2026. Cuando eso ocurre, aumenta la incertidumbre en materiales y enfoques. Si estás considerando certificarte, AUN PUEDES LOGRARLO antes del cambio, lo que puede facilitar el proceso y acelerar la obtención de beneficios.
Si tienes dudas sobre:
Si tu experiencia aplica para el PMP.
Cómo estructurar tu propio proceso de preparación.
Qué deberías empezar a hacer hoy.
O si realmente es el momento para ti.
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Tengo muchos años asesorando a profesionales a fortalecer su perfil profesional. Con gusto puedo darte un tip concreto según tu situación y ayudarte a evaluar tu punto de partida. A veces, una conversación clara cambia por completo la dirección profesional.




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