Hacer realidad proyectos hoy en día es un desafío mayor, ya que refleja la situación que estamos viviendo. No es suficiente con definir un plan, sino que también es necesario que ese plan sea adaptable ante los cambios radicales.

Un líder de proyecto exitoso debe ser capaz de enfrentar la incertidumbre, mantener integrado a su equipo y asegurar el resultado; cuidando de no desesperarse ante la volatilidad actual. Quizá es mucho decirlo, pero sinceramente ¿no te sientes en ocasiones entre sorprendido y abrumado por la necesidad de actuar rápido? Por favor dime que sí, porque a mí me pasa más frecuentemente de lo que me gustaría 🙂

Podríamos afirmar que los requisitos y características del proyecto prácticamente deben mantenerse cambiantes para asegurar que, con más información derivada del avance del proyecto, sea posible entregar una solución que que aporte verdaderamente a los objetivos finales esperados.

Ante la incertidumbre y el cambio, si hay prácticas que puedes utilizar. A continuación te comparto algunos tips concretos que vale la pena incluir en el camino hacia tus metas:

  1. Evalúa el nivel de riesgo de tu proyecto y gestiona las expectativas tuyas y de tus principales stakeholders. Gestionar el riesgo es un tema enorme, toda una especialidad. Pero en concreto te comparto una forma práctica de evaluar el riesgo es considerar una lista de eventos que podrán afectar tu plan, inicia por grandes temas como una devaluación, falta de algún material necesario para tu proyecto, o un cambio abrupto de la necesidad de tu cliente. Luego identifica temas específicos relacionados con actividades que sucederán en corto plazo. De ellos prioriza cuáles podrían afectarte más y define un plan de acción preventivo para evitarlos.
  2. Planifica a alto nivel y detalla conforme avanzas. Lo mejor de hacer un plan, es el proceso de planeación, que implica un intercambio de opiniones y experiencia, dar estructura a tus pensamientos para convertir una idea difusa en una realidad accionable. No te saltes este paso ni tampoco detalles demasiado. Hay tantos cambios en el camino que plantear una idea general e ir detallando conforme avanzas es lo más práctico para hacer realidad tu meta.
  3. Mantén informados a los principales participantes y afectados de tu proyecto. Algo fundamental en proyectos es que los principales interesados y afectados por el proyecto tengan información actualizada sobre qué esperar y qué se espera de ellos. Esto es un trabajo fundamental de un verdadero líder. La gestión profesional de proyectos te brinda datos y herramientas para que estas personas confíen en ti por tu capacidad de comunicar clara y concretamente la situación del proyecto
  4. Actualiza constantemente tus indicadores para que actúes a tiempo. Identifica cuáles son los indicadores más relevantes del proyecto y mantenlos actualizados. Esto es materia prima para que puedas llevar a cabo el punto anterior. Además del tiempo y el costo, ¿qué otros aspectos del proyecto son relevantes para que el resultado genere un valor real para el cliente? Esto es lo que hay que cuidar.

Aprender a reaccionar ante los desafíos en equipo es mucho mejor, y para ello, tu capacidad de liderazgo y las herramientas de gestión ágil son la diferencia. No se trata de encontrar culpables o de paralizarse pensando en lo que deberíamos haber hecho. Se trata de revaluar, proponer, avanzar y aprender para el siguiente cambio, ya que el futuro se vislumbra muy interesante para quien es capaz de lograr desafíos mayores.

Compárteme ¿cuáles son los desafíos que enfrentas en tus proyectos?

Saludos

 

Maru González, MA, MP, PMP, PMI-ACP, PMI-PBA, DASSM, Coach

 

Fotografía: Daniel Woods.

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