Hace algunas décadas, las generaciones X y anteriores solían considerar que la lealtad a la empresa, trabajar intensamente y estudiar una maestría podría mantener a alguna persona en un puesto de trabajo por mucho tiempo. Los puestos no se transformaban tanto, ni la necesidad de aprender tan grandes cantidades de información en tan poco tiempo.

Ya se hablaba de los cambios y la importancia de adaptarse, pero casi nadie esperaba el incremento geométrico en la volatilidad profesional, propulsado aún más por la pandemia.

 

La obsolescencia  en los puestos de trabajo es natural, y cada vez se acelera más, muy de la mano de los avances tecnológicos. A medida que las tecnologías son más complejas y sofisticadas, hay un porcentaje de profesionales que se va quedando rezagado en transformación digital y profesional, a tal punto de llegar a carecer de las competencias necesarias para mantenerse productivo en sus funciones laborales.

 

La obsolescencia profesional es una realidad. Es vital hacer algo para no quedarte atrás y ser sustituido por software. Definir una estrategia es fundamental porque requiere de tu tiempo, dinero y enfoque.

 

Algunos tips para evitar que este fenómeno te atrape:

 

  • Interprétalo como una oportunidad. No te dejes dominar por el miedo o estrés. Todo puede aprenderse. Autoevalúate, analiza tus objetivos y plantea una estrategia inteligente. Identifica y prioriza en que debes actualizarte y comienza ya.

 

  • Ser flexible es fundamental. Adaptarte te hará ser más feliz. El trabajo remoto, la enorme cantidad de información, en ocasiones gratis, es un privilegio que antes no existía.

 

  • Inspírate en modelo a seguir. En alguien que tenga los resultados que quieres y adapta sus conocimientos, hábitos y técnicas a tu situación. Pregunta y aprende de otros.

 

  • Aprender es parte de la vida. Incluye en tu agenda diaria un espacio de aprendizaje. De este modo, poco a poco lograrás dominar lo que requieres. Prioriza, ubica los temas fundamentales que requieres para incrementar tus resultados y ve por ellos: sin duda algunos de ellos son liderazgo, comunicación efectiva, visión de negocio, planeación y seguimiento de proyectos.

 

  • Domina la tecnología. Aún ahora tengo colegas extraordinarios en su trabajo que dicen “yo no soy bueno para la tecnología” y con ese pensamiento no saben utilizar ni siquiera Office a un nivel medio aceptable. Hay mucha tecnología sencilla e incluso económica que nos puede ahorrar mucho tiempo y esfuerzo.

 

Todos estamos en esta torbellino de cambios. Más vale disfrutar el aprendizaje y ajustarnos porque el futuro no se vislumbra más tranquilo.

 

Elaboró: Maru González, MA, MP, PMP, PBA, ACP, DA Sr Scrum Master, Coach

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *