Tomar decisiones es el proceso de elegir ante más de una alternativa. Todos tomamos decisiones todo el tiempo. En ocasiones, nos genera un enorme estrés encontrarnos frente a una disyuntiva, rodeados de incertidumbre y cambios.

El periodo antes de decidir es terrible, te quita tiempo y energía. Lo tienes en mente, te absorbe el sueño y la atención. Y aún así, no te atreves a decidir. Hay más fracasos por indecision que por decisiones.

En ocasiones procrastinamos la elección, eso también es decidir. No decidir es una decisión, que por cierto,  en algunos momentos puede ser conveniente. Lo importante es hacerlo de forma consciente.

Lo que hemos logrado, la persona que somos, es el resultado de lo que hemos decidido y lo que no hemos decidido.

Tener un proceso para tomar decisiones puede ayudarte a ser más efectivo para elegir de forma consciente y acercarte a tus objetivos de forma más efectiva.

A continuación te propongo 5 pasos para tomar decisiones que pueden apoyarte a ser más efectivo en el logro de tus resultados:

  1. Identificar la decisión. Aclara qué tan importante, impactante y urgente es decidir. Especialmente porque requerirá recursos, de hecho ya está consumiendo tiempo y energía de ti. ¿Vale la pena? ¿es tu responsabilidad o la de otro? Tu recurso más importante es tu atención, no lo desperdicies.
  2. Obtener más información. Busca información relacionada para que comprendas con mayor profundidad de que se trata. En ocasiones con sólo preguntar es suficiente, o probablemente deberás solicitar más información o investigar en fuentes alternativas para formarte de un criterio más amplio.
  3. Identificar, evaluar alternativas y elegir la mejor. No te cases con la primera idea de solución que te viene a la mente. No pierdas de vista tu objetivo y piensa en más alternativas. Dependiendo de la magnitud, compártelo con otros para complementar las alternativas y también el proceso de toma de decisión. Si es una decisión compleja, identifica atributos a evaluar y dales un peso ponderado, lo que te ayudará a tomar una mejor decisión. Hoy en día, ante tanta incertidumbre, puedes considerar tomar una decisión intermedia mientras tienes más información. Así es el enfoque ágil, iterando vas generando incrementos en información y resultados, con lo que puedes corregir en el camino. 
  4. Implementa tu decisión, comunícalo o pide apoyo cuando sea necesario.
  5. Evaluar la efectividad de tu decisión. Este punto es el más valioso, porque aprender nos hace más poderosos y efectivos. Desafortunadamente en muchísimas ocasiones no le damos el tiempo suficiente. Darle tiempo a evaluar el proceso de toma de decisiones y sus resultados te hará más efectivo la siguiente vez. Mucho más si no obtuviste lo que deseabas. Como decía el gran gurú de calidad Deming: “ un error es una joya, cuando lo analizas”.

 

Definitivamente no todas la decisiones deben ser tratadas de la misma forma. Te comparto 4 filtros por los que puedes pasar tu decisión antes de tomarla

 

  1. Dimensión: la decisión ¿es grande o pequeña?. Si no es tan importante, no gastes tanto tiempo. Qué comer, que ropa, qué película …, no merece la pena consumir tu atención, o al menos no mucha de ella.
  2. Impacto. Evalúa por el beneficio neto que puede generarte, más que solo ver el costo que implica. Piensa que un peso hoy valdrá 5 en unos años. Si es buena idea encontrarás los medios para lograrlo.
  3. Deseo. Pregúntate si en unos años te arrepentirías de no haber hecho esto. Este aspecto es crucial y sólo tú puedes contestarlo. ¿Es peor tu arrepentimiento por no intentar que por fracasar? O quizá, realizar algo que aunque sea deseable o correcto para otros, para ti no lo es.
  4. Alineado a tus valores, Muy enfocado con el anterior, verifica que la decisión esté realmente alineada con lo que tú realmente eres y deseas ser.

 

Recuerda algún momento en el cual decidiste de forma consciente, preguntándole a tu corazón cuál era la mejor elección. ¿Cómo te sentiste? Si fue una decisión auténticamente personal, fue estupendo. Aún si el resultado no haya sido lo que esperabas, decidir te hace sentirte libre y eso es muy satisfactorio, porque fortaleces tu identidad y tu seguridad. Cuando decides, incluso cuando decides no accionar pero es una decisión consciente, eres más poderoso.

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