En este mundo, hay 24 horas al día. No habrá más.

Hace algún tiempo hice una pequeña encuesta a las personas a las que saludé a lo largo de 3 días. Ante el típico: “¿cómo estás?”, el 87% me contestaron algo así como: “lleno de trabajo”, “saturado”, “cansado”, “uuuffff”

¿Te has sentido así alguna vez? Se acumula el trabajo, comienzas a experimentar estrés todo el tiempo y muy probablemente, tu cuerpo ya lo vive y lo sufre con somatizaciones como dolores de cabeza, de espalda, rodilla, malestar estomacal y digestivo para comenzar con una larga lista de síntomas.

Si a ti te ha pasado algo así, quizá la razón es porque no delegas. Delegar significa multiplicar tus resultados, trascender y llegar a la meta más rápido.

En general, la gente no delegas por 4 principales razones:

  • Es más rápido si tú lo hagas.
  • Nadie lo hace como tú. No hay un método común.
  • Pides y no te entienden o no lo quieren hacer y te tardas más en aclarar y corregir.
  • La meta no es realista.

Delegar no es abdicar, es asegurarte que están las condiciones para lograr las metas a través de otros

Te propongo 5 pasos para delegar:

  1. Define el resultado y los productos finales concretos que deseas.
  2. Prepara el entorno. Rodéate del equipo adecuado con todas las herramientas, conocimientos y habilidades necesarias. Tener sistemas y métodos efectivos asegurará el logro de tu meta. O contratas o desarrollas el apoyo. Esto puede ser un proceso que tome algo de tiempo, pero es fundamental, así que ¡inicia ya!
  3. Clarifica los aspectos que te importan: cuando, cómo verificar que si te sirve, que es exitoso. Se realista, decir si a algo imposible es poner en riesgo tu reputación. No digas sí tan rápido
  4. Confía. Delega la responsabilidad y la autoridad y no sólo la tarea. Acuerda los puntos de control críticos que realmente hacen la diferencia para alcanzar el objetivo.
  5. Gestiona las expectativas de la gente clave. Todo propósito, aún los más personales, se realizan más fácilmente con el apoyo de otros. Alinea las expectativas de quienes se verán afectados o pueden afectar positiva o negativamente. Llegarás más rápido hacia tu meta. Pueden ser tus clientes, tu equipo, tu jefe, tu proveedor, tu familia, tu pareja, tu vecino.

No delegar te da control, incluso te otorga la sensación de que todo saldrá bien, pero el costo es enorme: tu tranquilidad y quizá poner en riesgo tu reputación porque muchas veces no cumples con tu palabra.

Hoy es un buen día para comenzar a multiplicar tus resultados integrando el trabajo y energía de otros con sistemas de trabajo efectivos. Identifica una tarea que puedas delegar y manos a la obra.

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