Hoy todos compartimos una situación común: una crisis sin precedentes. En situaciones difíciles es un enorme desafío tomar decisiones rápidas y correctas que nos ayuden a encontrar el rumbo para superar la situación difícil que enfrentamos. Las consecuencias son, en general, graves o muy graves. Esta realidad inevitable quizá te tomó desprevenido y muy probablemente alteró el curso de tus decisiones y acciones futuras.

Todos somos líderes al coordinar el trabajo o esfuerzo de alguien, y también todos somos humanos. Ante una crisis, reaccionamos con base en nuestra condición neurológica, que no está diseñadas para responder a situaciones de este tipo de manera totalmente lógica. Daniel Goleman lo profundiza en su libro “Focusing” y existe una extensa investigación sobre la función de la amígdala,  (la parte de nuestro cerebro responsable de la percepción de las emociones),  que en momentos difíciles afecta nuestra capacidad de tomar decisiones racionales.

 

Cuando enfrentamos un exceso de miedo o de estrés podemos tender a bloquear nuestra visión estratégica como respuesta fisiológica de protección. Esto se traduce en ocasiones en reacciones poco convenientes para lo que se requiere en el momento como por ejemplo bloquearse o  reaccionando agresivamente, lo que puede empeorar los impactos de la situación.

 

Las decisiones y acciones que tomes seguramente las tendrás que sincronizar con tus relaciones significativas: equipo de trabajo y familia. Las miradas y prioridades pueden ser diferentes, por lo que tu capacidad para escuchar, comunicar y llegar a acuerdos deberá reforzarse en esta temporada si quieres tener éxito.

 

A continuación te comparto 3 pasos fundamentales para actuar en crisis,

 

1) Crear conciencia de la situación

Es necesario lograr un poco de calma para entender qué es lo que realmente está pasando y cómo te afecta. En otros momentos, te diría que evaluaras la realidad de la amenaza, porque en ocasiones nuestra mente es especialista en construir historias catastróficas que realmente no suceden. Hoy si hay una crisis grave y real, pero debes evaluar qué tanto es también magnificada por tu mente.

Ante ello es importante aclararte qué te está pasando realmente y cuáles son tus prioridades. La aceptación ante lo que hay es fundamental para continuar caminando, te ahorrará energía que suele desperdiciarse en quejas y reclamos inútiles.

Básate en datos y hechos, y comunica la situación a tu equipo o tu familia de manera clara y honesta. Cualquier solución de un problema parte de analizar la situación actual. Es el primer paso para crear una estrategia. Podrás tomar decisiones rápidas en equipo si compartes información objetiva y útil.

 

2) Agilidad para adaptarse

Quien se mantenga a flote en una crisis no es quien tiene muchos planes, sino quien es capaz de adaptarse al entorno.  Ajustar prioridades, métodos y planes para actuar enfocados en lo importante, siendo flexible en soltar o adaptar lo demás.

 

3) Acción

Liderazgo en crisis significa tomar decisiones difíciles y rápido, y ajustar en el camino con base en nueva información y nuevos supuestos. Serás evaluado por tus resultados, y estos se darán por ejecutar tus decisiones y muy probablemente serán con pocos datos duros.  Y para ello, seguramente requerirás de una alta dosis de comunicación constante con tu equipo para sincronizar la adaptación de la estrategia y prioridades al entorno.

 

La realidad que estamos viviendo es inevitable. Nuestra actitud ante ello perfilará acciones que pueden apoyarte a enfrentarlo de la mejor forma. Para mí, la prioridad es cuidar la energía a través de la propia gestión emocional. Si tú estás bien, lo demás es posible.  

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