Ser líder de proyecto hoy en día representa un reto cada vez mayor. En el mundo de proyectos se generan avances constantes en el uso de herramientas, en el desarrollo de habilidades de los líderes de proyecto y las técnicas para lograr proyectos exitosos. Comienza a percibirse en el ambiente laboral un interés genuino por conocer nuevas formas que optimicen el uso de recursos, cada vez más escasos, y principalmente que aseguren el logro de objetivos en proyectos. Esta cultura de eficiencia no es fácil, ni común, ni se construye de la noche a la mañana, pero si no se comienza con acciones contundentes, nunca será una realidad cercana.

Liderazgo

Las empresas y las personas muestran hoy un mayor interés por aprender o mejorar la ejecución de esta profesión. Para ello, el primer paso, como en cualquier aprendizaje,  es declarar que no sé. La declaración de no saber a nivel organizacional  o personal, indispensable en el proceso de aprendizaje, no es un paso sencillo de dar. Un líder de proyecto experimentado posee conocimientos de gran valor y, si es capaz de identificar algunos aspectos a mejorar, podrá fortalecer los que sí le funcionan y ajustar los que le faltan. Esto es el aprendizaje, no se trata de partir de cero, sino de integrar y ajustar nuevas experiencias.

El líder de proyecto actual ya no es quien sólo conoce de la industria específica, hace un cronograma y reporta semanalmente los gastos.  Debe integrar habilidades de planeación y seguimiento con habilidades de comunicación y  generación de equipos.

Revisemos algunas prácticas que hacen la diferencia en el éxito de un proyecto:

  • Metodología con enfoque a resultados. Se espera que el líder conozca las mejores prácticas en gestión de proyectos para elaborar un plan de proyecto que describa el alcance del proyecto,   roles y responsabilidades, con un presupuesto y un cronograma con una precisión aceptable para el grado de riesgo que el proyecto tenga.  El líder de proyecto exitoso realiza el documento y, lo más importante,  busca con ello crear valor de negocio usándolo  para negociar y llegar a acuerdos, asegurando que los principales patrocinadores, clientes y miembros del equipo lo conozcan y acepten, mientras que un líder de proyecto común realiza el documento completo, pero en su oficina a solas, para entregarlo a la PMO y cumplir la metodología.
  • Reporte da avance. El líder exitoso utiliza sus propios controles para reportar avances, invirtiendo poco tiempo en la elaboración de reportes. Informa la realidad a tiempo, sea agradable o no,  y de forma muy concisa pide ayuda cuando la requiere. El líder común asigna a alguien dos días a la semana a elaborar el reporte bien presentado, tratando de evitar las malas noticias al máximo,  pensando que podrá corregir los problemas la siguiente semana.
  • Coordinación de acciones. El líder de proyecto exitoso invierte tiempo con el equipo explicando qué se hará y acordando la forma y el momento en que se realizará, fortaleciendo el aprendizaje y compromiso. El líder de proyecto común comunica el plan al equipo en una reunión y se reitera disponible en su oficina si hay dudas.
  • Fortalecer la creatividad.  Nuestra cultura tiene fama de ser creativa, sin embargo mucha gente se considera no creativa o no tiene la oportunidad de intentarlo. Creatividad no es lo mismo que la capacidad de inventar nuevos artefactos o crear una obra de arte, puede ser simplemente hacer las cosas de diferente forma buscando optimizar el proceso.  Para empezar debemos creer que podemos desarrollar la habilidad tratando de aplicar la creatividad en las cosas que hacemos comúnmente, pensando “fuera de la caja”. Para desarrollar la creatividad debe existir el espacio para proponer y probar cosas diferentes. El líder exitoso estimula la creatividad, mientras que el común privilegia la disciplina del proceso.
  • Integración del equipo. El líder de proyecto exitoso se vive en parte responsable de la relación interpersonal de su equipo. Un proyecto al ser un esfuerzo temporal, el lapso para  generar y fortalecer las relaciones es corto generalmente, y lo aprovecha desde el principio. Busca reuniones cara a cara cuando sea posible y establece reglas de convivencia, ajustándolas con forme sea necesario, buscando generar confianza y compromiso. El líder de proyecto común considera que la integración del equipo es responsabilidad de cada miembro.
  • Reconocimiento y celebración. El líder exitoso considera parte de su trabajo reconocer el esfuerzo, no sólo hasta el final, y celebrar con su equipo los logros y aprendizajes de forma alegre, prudente y respetuosa. Lo hace con gusto y la gente lo nota.  El líder común prefiere guardar su distancia para evitar perder autoridad y felicita por correo o en privado de vez en cuando.

Estos son algunos puntos donde la acción puede ser similar, pero el enfoque al resultado puede hacer la diferencia. La cultura de eficiencia no depende por completo del líder; la dirección y los patrocinadores tienen el mayor poder de cambio. Sin embargo, el líder puede ir creando cambios en su ámbito de responsabilidad haciendo la diferencia.

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Elaborado por Ma. Eugenia González, MA, PMP, Coach

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