Los objetivos de negocio han cambiado radicalmente en las últimas décadas. Hace varios años, la empresas buscaban ser “el mejor”: producto, auto, pan, aerolínea.  Para ello definían lo que consideraban eran las necesidades de sus clientes y con base en ello, desarrollaban productos estupendos. En los últimos años, esto se ha modificado enormemente. Con la cantidad de información y medios para obtenerla, la sofisticación en la satisfacción de las necesidades ha sido enorme. Hoy las empresas que quieren destacar cambian sus objetivos a buscar “ser el único”. Esto implica identificar un segmento de mercado mucho más específico otorgar un producto o servicio particular para cubrir las necesidades de este nicho.

cultura

El problema además es que las necesidades cambian muy rápidamente, por lo que las empresas se ven obligadas a cambiar igualmente rápido si desean realmente competir. Empresas que un  estaban en la cima como Blackberry, un año después pueden estar preocupadas por su subsistencia.

Y el vehículo para cambiar, es nada menos que la gestión de proyectos. Un proyecto me pueda ayudar a otorgar un nuevo servicio, mejorar un producto, atender a un nuevo cliente o resolver un problema. Como dice  Peter Senge : “La única fuente de ventaja competitiva sostenible de una organización es su capacidad para aprender más pronto que la competencia”.

 

 

 

Cultura organizacional

La gestión profesional y efectiva de proyectos es una cultura organizacional. Comencemos por decir que consiste de un conjunto de valores, creencias, actitudes, expectativas y modelos mentales comunes, que actúan como normas que influyen en su comportamiento. La cultura es implícita, tácita, invisible e informal, y lo más importante, condiciona las relaciones, el éxito de las estrategias, decisiones y acciones.

 

Nuevas restricciones

Adicional al nivel de complejidad antes mencionado, tenemos que las empresas buscan resultados, pero no a cualquier precio. Se trata de conseguirlos éticamente, ofreciendo productos exitosos y un entorno donde los clientes y empleados sean más felices. Un ambiente sustentable busca que  los clientes se sientan satisfechos con el producto adquirido, los empleados se sientan motivados para hacer su mejor esfuerzo, y no comprometamos a las siguientes generaciones con el uso inadecuado de recursos ambientales.

La gestión profesional de proyectos requiere de un elemento catalizador al que en el modelo Avanza llamamos Gestión de Aprendizaje, cuya función es apoyar el desarrollo de una cultura que facilite el cambio a través de:

  • Datos e información: cuyo proceso, calidad, precisión y veracidad faciliten su uso para tenerar valor real de negocio.
  • Procesos: funciones de oficina de proyectos (PMO), gestión de conocimiento y aprendizaje organizacional e individual, procesos de gestión de  portafolio, programas y proyectos
  • Personas: con la habilidad capacidad y actitud adecuadas para las funciones que realizan.
  • Tecnología: suficiente para facilitar los procesos antes mencionados.

 

Esta cultura tiene como objetivo convertir la estrategia en resultados. Para que ello sea posible se requiere contar con:

  • Prioridad: la definición, mejora y gestión de cultura debe tener el patrocinio firme y visible de la dirección.
  • Objetivos: metas y objetivos claros, difundirlos y evaluarlos.
  • Agradable: debe ser divertido estar ahí. El trabajo es por naturaleza un mecanismo de realización personal.
  • Comunicación: contar con herramientas para acordar, negociar, coordinar acciones y gestionar diferencias y conflictos.
  • Aprendizaje: Establecer un ambiente de aprendizaje, donde se diferencie el error de la negligencia, es decir, distinguir el tomar decisiones en incertidumbre, de la falta de cumplimiento de funciones y compromisos adquiridos.
  • Responsabilidad: Desarrollar en todos los miembros de la organización la responsabilidad sobre sus decisiones. Pertenecer a un grupo es una decisión personal. Cuando alguien no desea pertenecer se espera que busque un lugar mejor. Igualmente cuando las empresas no tienen oportunidades para sus empleados, deberán hacérselos saber. De esa forma buscamos generar equipos eficientes y comprometidos con los objetivos por decisión propia.

Para concluir, quisiera mencionar que para crear una cultura eficiente, es necesario desarrollar un ambiente donde sea posible:

  • Tener metas claras y ser evaluado con ellas.
  • Preguntar y debatir.
  • Cometer errores y aprender: trabajo en equipo, mejora continua.
  • Desarrollar el trabajo en un ambiente donde sea agradable pertenecer

 

Elaboró: Ma. Eugenia González, MA, PMP, Coach

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