La lucha por los clientes es cada vez más intensa. Los procesos bien afianzados de gestión de proyectos pueden ser una ventaja competitiva que facilita la implementación que la demanda de cambio requiere.

La volatilidad y los cambios en el mercado son una realidad. Esto puede ser una pesadilla para las grandes y “pesadas” empresas (y no se requiere ser grande para ser “pesada” por cierto). Sin embargo, esta situación se convierte en una gran oportunidad para quien esté dispuesto a agilizar sus procesos de entrega de resultados.

De acuerdo con resientes estudios de mercado elaborados por el PMI, empresas que han implementado procedimientos más ágiles, han logrado los siguientes resultados en proyectos: 73% han terminado a tiempo, 75% en presupuesto y 83% han cumplido los objetivos de negocio (Pulse of the Profession Organizational Agility Report, PMI).

Tener procesos ágiles implica responder más pronto a las necesidades de nuestros clientes, con ciclos de desarrollo de proyectos más cortos y con “iteraciones” o  versiones mejores y frecuentes del producto final.

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Para lograr que esta vorágine de actividades funcione es fundamental tener una disciplina férrea en cuanto a:

  • Gestión de riesgos: como siempre lo hemos sugerido, estar en riesgo no es el problema, el problema es no saberlo, estar ahí sin que sea una decisión.
  • Gestión de cambios: muy unido con lo anterior, cambiar tiene un costo en tiempo y esfuerzo, decidir con consciencia del impacto es clave.
  • Iteraciones o versiones controladas del producto: donde cada persona sepa lo que le toca hacer a sí mismo y a los demás.

Este enfoque no busca evitar la planeación, sino enfocarse en comprender el resultado final, dividirlo en fases y llevar a cabo ciclos de inicio, planeación, ejecución y cierre constantes y más pequeños. Esta forma de trabajar debe estar  sujeta a un estricto control para identificar el impacto de las variaciones, con el fin de tomar decisiones oportunas.  Este enfoque es muy popular en la industria de tecnología de información desde hace tiempo y comienza a expandiese como concepto a otras industrias.

Por un lado, el riesgo puede aumentarse al incrementar la velocidad de cambio, pero se disminuye enormemente al poder ver más concretamente los productos por liberar y planear las siguientes versiones con más información, evitando sorpresas.

Se requiere construir la cultura del trabajo en equipo y comunicación eficiente, para lograr un ambiente donde se pueda hablar de errores y modificaciones del plan con total apertura.

Este cambio de cultura puede ser un factor facilitador del logro de los retos a los que los empresarios nos enfrentamos actualmente en aras de competir, por lo que puede convertirse en un aliado de la productividad. Quizá por ello, la certificación en métodos ágiles del Project Management Institute muestra un impresionante crecimiento.

Elaboró: Ma. Eugenia González. MA, PMP, Coach.

 

 

2 Responses to Agilidad en las empresas facilita el cambio
  1. He leido vuestro post con mucha atecion y me ha parecido interesente ademas de facil de leer. No dejeis de cuidar esta web es bueno.
    Saludos

    • Muchas gracias por tu comentario, es un placer saber que te resulta de utilidad. La flexibilidad y agilidad para cambiar es crucial hoy en día. Saludos


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